lunes, 16 de noviembre de 2015

Decisiones.

Karla era una mujer de 22 años, pequeña delgada frágil, hermosa como si se tratara de una muñeca hecha a mano. Se había mudado a la ciudad para trabajar y estudiar, sus padres le permitieron cambiar de residencia porque estaba seguros que estaría bien ya que viajaba junto con su novio, al que tenían tiempo de conocer y confiaban en él.


Los primeros años fueron complicados, no solo por la falta de dinero, el carácter de novio estaba cambiando, si bien nunca fue una persona completamente segura de sí mismo, nunca había dudado de la fidelidad de su pareja, pero el tiempo y los problemas estaban cambiando esa situación, de a poco, se hizo celoso, mucho más inseguro, un poco paranoico y pensaba que todos los hombres que se acercaba a Karla solo buscaban robársela. Al principio callaba lo que sentía, pero al paso de los meses comenzaba a reclamar cada vez con más frecuencia sus celos infundados a su novia; ella como podía sobrelleva la situación, no sabía ni podía como salir de la relación. Su pareja, que para entonces ya lo nombraba como su esposo, se había encargado de grabar en su mente que solo él y nadie más la querría, que las demás personas solo quería utilizarla, jugar con ella y cuando se aburrieran dejarla tirada, una parte de ella le decía que no era cierto, pero el miedo a fallarle a sus padres y dejar a la pareja que ellos quería la mantenía atada, sin detenerse a pensar que era posible que sus padres solo quisieran lo mejor para ella y entendería que terminara la relación si eso la hacía estar bien.
La relación se iba desgastando, las peleas y regaños hacia ella eran más frecuentes, y los golpes comenzaron a llegar, pero ella prefería engañarse y pesar que la relaciones taba bien y que era feliz, aunque solo fuera en su imaginación. Era común verla en su cuarto llorando, golpeada, pero fantaseando que su relación era ideal.

Al paso de un par de años, su situación económica mejoro, no era holgada, pero si le permitía continuar los estudios a la novia, ya que tuvo que sacrificarse para que el novio no dejara su carrera, en palabras de él, era más importante que el estudiara y que ella trabajara para mantener sus estudios, encontró una universidad que le permitía trabajar mientras estudiaba era difícil pero con esfuerzo mantenía un promedio aceptable.  Los primeros años pasaron de forma normal, no se relacionaba con la mayoría de sus compañeros, solo se centraba en las clases; con el paso delos meses comenzó a socializar con uno de sus compañero, él siempre la había observado, platicaban se ayudaban en los trabajos y poco a poco el amor comenzó a surgir entre los dos.

Coincidió con la ruptura temporal de Karla con su pareja, que comenzara una relación con su compañero de escuela, era una relación diferente a lo que había vivido, si bien discutían en ocasiones, no había golpes celos o reclamos, pero Karla no se sentía cómoda, aunque ya no tenía una relación sentimental con su antigua pareja continuaba viviendo con él, no tenía las posibilidades económicas para buscar otro lugar, por otra parte la sombra de sus padres le hacía pensar constantemente si era correcto dejarlo  e intentarlo con otra persona; los regaños y los golpes no los extrañaba, al final de cuentas viviendo con su exnovio nunca le faltaban pero como siempre no decía nada.

Con su nueva pareja la relación se desarrollaba bien, ya tenía planes a futuro, él se ilusionaba cada día mas, mientras que ella se encontraba más y más confusa, ante sus padres debía mantener la imagen de una relación perfecta con su antigua pareja, no se atrevía decirle a nadie que ya no estaba con él y menos que tenía una nueva relación, pero en el fondo sabía que tenía que elegir; ante ella se presentaba dos posibilidades, el regresa con su expareja, seguir viviendo con golpes, reclamos, celos, gritos y hundida en la tristeza, o bien dejar todo y ser feliz tener la relación que imaginaba. Pero el miedo a defraudar a sus padres hacia mella en sus pensamientos, por horas pensaba y se aterraba con la idea de que sus padres se decepcionaran por no hacer lo que ella creía que querían.

Fue una tarde, después de una golpiza por parte de su exnovio que vio a su actual pareja para poner fin a su relación, su compañero cuando la vio la pregunto por las heridas que llevaba, ella intentando ocultar lo ocurrido invento una historia difícil de creer, no era imposible que por una caída tuviera un corte en la frente en forma de hebilla de cinturón. Después de terminar de contar su versión del accidente, le dijo que su expareja tenía razón  y que el solo la quería para usarla, que no la quería, así que regresaría con su expareja; no le dio tiempo de responder, simplemente se alejó del lugar para regresar a su vida de fantasía.

Después de esa tarde no volvieron a hablar, y no era que su compañero no lo intentara, ella simplemente no soportaba estar cerca de él, aun sentía cariño por el pero no podía dejar a su pareja, ya no sabía si lo amaba o le temía. El tiempo pasaba y ella y su compañero de clase se separaba aún más, él dejo los estudios, en parte porque sabía que con su presencia ella no estaría tranquila y en parte porque se le complicaba pagar sus estudios, después de esto ella nunca le respondió las llamadas ni los mensajes, pero aun así pensaba constantemente en ella.

Karla intentaba mantener viva la fantasía en su mente, pero cada vez era más consciente de que las cosas no estaba tan bien como ella quería creer, de cierto modo el conocer a otra persona la había hecho abrir los ojos y la hizo consiente de que podría tener algo mejor, gradualmente dejo de ser un muer tan sumisa y comenzaba a responder a los insultos de su pareja, con lo que solo conseguía que su pareja fuese más violento.

Fue una noche, cuando el marido le reclamaba que alguien, un par de horas antes la había saludado en la calle, y por su mente pasaba infinidad de escenarios donde ella lo engañaba con todos los hombres que conocía, que comenzó a golpearla salvajemente, como no lo había hecho antes, en sus ojos se reflejaba la furia, el odio, no podría soportar la idea que alguien más tuviera a Karla, ni que la vieran o hablaran. La muer intento defenderse, escapar, pero él la perseguía por toda la casa, cunado la alcanzo la azoto contra la pared, se escuchó un golpe seco cuando su cabeza se encontró contra la pared, se encontraba aturdida, no sabía que pasaba, solo pensaba que tal vez se había equivocado, que había decidido mal al quedarse con la pareja que pensaba que haría feliz a sus padres, tal vez debió salir de aquella relación cuando tuvo oportunidad; mientras su pareja la golpeaba una y otra vez, cuando por fin se cansó se dio cuenta que Karla tenía ya un rato sin respirar, se alejó del cuerpo, se sentó a descansar y pensar que hacer.

A la mañana siguiente, el cuerpo de Karla fue encontrado flotando en un rio cercano a la casa donde vivía, a su pareja nunca se le culpo por el crimen, al ser una zona poco segura de la ciudad pensaron que la mataron para robarle. Los padres de Karla nunca se enteraron de lo que realmente vivía, aunque si sospechaban que no era feliz, si tan solo ella hubiera tenido el valor para acercarse a ello aun seguiría viva.


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